Quédate en casa pero no te olvides de llamar

Esta pequeña empresa, surgió de un sueño, de una vocación común, de un querer darle forma a una idea en nuestra mente. No ha sido fácil llegar a donde estamos, pero hemos explicado tantas veces nuestro proyecto este año, a tanta gente, que finalmente se ha convertido en realidad. Hemos contado con mucha ayuda de amigos, compañeros y familia para la parte logística y, por fin, la parte asistencial arrancó a final de Enero.

Foto de las directoras de Cuipal , en congreso de SECPAL en Santiago de Compostela

Hay algo que sentimos que debemos dar a nuestros pacientes y sus familias, y esto es, la cercanía, la presencia, la escucha, la disponibilidad y el acompañamiento en todo el proceso de enfermedad. Y para todo esto, las visitas a domicilio, no tienen tiempo máximo, nos sentamos junto a ellos, les cogemos de la mano, o simplemente los tocamos para hacerles sentir que estamos… los escuchamos y acogemos en su sentir…

… Pero, ¿qué ha ocurrido en estas últimas dos semanas de aislamiento?

… Nos hemos cubierto con mascarillas y guantes, solo se ven nuestros ojos… los gestos, la comunicación no verbal, no son tan fáciles de transmitir… y por supuesto, apenas tocamos, y si lo hacemos, es a través de los guantes. Cuando un familiar se derrumba, no podemos abrazar, contenemos las ganas de hacerlo y la impotencia, sabiendo, que lo hacemos por protegerlos. Intentamos abrazar con las palabras, y esto, la verdad, se nos queda corto, e imagino que a ellos también. Estamos reduciendo el número de visitas a domicilio, y aumentamos las telefónicas. Es cierto que se puede estar presente también, sin estar, pero nos cuesta, y nunca pensamos que tendríamos que hacerlo.

Estamos aprendiendo cómo acompañar a nuestros pacientes, transmitirles calma y seguridad en la distancia. No queremos atender a pacientes en el domicilio, por miedo a ser portadores y a contagiar. Pero así es, no queremos perjudicar a pacientes frágiles, ya muy enfermos. Entendemos el dolor de las familias, que no pueden acudir a los domicilios a acompañar a los suyos cuando los pacientes están en situación de últimos días.

Ahora más que nunca estos pacientes y sus familias, necesitan a los suyos, a los sanitarios, a los psicooncólogos, en fin, a todo aquel que dé un poco de luz en sus procesos tan dolorosos. Ellos no pueden esperar a que pase la pandemia, porque, por desgracia, están en tiempo de descuento. Quizás ya no estén aquí, cuando todo esto haya pasado, y no por el coronavirus, sino por la progresión de su enfermedad. Y estas experiencias tan dolorosas de soledad, confinamiento, marcará el resto de la vida de esas familias.

Y no somos las únicas en experimentar estos sentimientos, hace unos días, una compañera de CUDECA, Maribel Carrasco escribía en su Twitter algo con lo que nos sentimos totalmente identificados. «Qué difícil mostrarse cerca de aquel que sufre al final de la vida con doble guante y mascarilla; quizás hoy más que nunca es la PRESENCIA la que marca la diferencia. Esperemos poder estar presentes para nuestros pacientes, que afrontan su final con o sin crisis de Coronavirus»

Por eso , desde Cuipal, queremos recordar a todo aquel, que tenga a familiares o amigos en esta situación, a los que, no pueden visitar, que pueden llamarlos más a menudo, porque necesitan más que nunca esa llamada de teléfono, o esos mensajes de cariño. Por desgracia, además del coronavirus, hay otras enfermedades graves y avanzadas que hacen sufrir al ser humano.

Mandamos mucho ánimo a todos estos pacientes y sus familias. Y a toda la población en general, le pedimos: QUÉDATE EN CASA PERO NO TE OLVIDES DE LLAMAR!!!

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